Fernando Alonso, cita con la historia en la Indy500

Fernando Alonso tiene una cita con la historia en poco más de un mes. Correr y ganar las 500 millas de Indianápolis sigue siendo el sueño para muchos pilotos, más si cabe para un campeón de la Fórmula 1 donde ya no le queda nada nuevo por demostrar en la categoría. Su nivel ha sido reconocido por todos y los retos deben ser mayores. Así debe pensar Fernando y así pienso yo mismo. El tercer campeonato en la F1 no es posible esta temporada, así que aprovechar la ocasión de cumplir un sueño con un motor ganador de la Indy es la oportunidad que todo piloto quisiera.

No lo tendrá fácil Fernando debido a la escasa adaptación, aunque la historia nos dice que grandes como Clark, Hill o Fittipaldi lo han conseguido. El reto de Alonso va más allá, con la mente puesta en igualar lo que sólo uno posee. El gran caballero inglés, Graham Hill, es el único que ha ganado las tres grandes carreras con más atención en todo el planeta. El GP de Mónaco, la Indy500 y las 24 horas de Le Mans son el reto que todo campeón debería tener intentar conseguir. El reconocimiento que otorga ganar estas carreras no se puede igualar a ninguna otra.

El reto pasa por vencer a ilustres de la categoría como Juan Pablo Montoya, que este año cuenta con un gran coche (ver foto del Penske) y que será un duro rival a tener en cuenta. La rivalidad entre Honda y Chevrolet es feroz en la categoría y se han repartido las últimas ediciones casi a partes iguales. También encontraremos a Oriol Serviá, que el pasado año ocupó un meritorio 12º lugar.

Para Fernando Alonso, es una carrera con nada que perder, mucho que aprender y mucho que ganar. Mónaco es la moneda de cambio, pero Fernando ya hizo historia allí (2006-2007) y ahora toca mirar hacia el nuevo continente. Seguro que en Canadá, todos estarán esperando con envidia su vuelta al gran circo.

Limitar los pilotos a una categoría?

Como opinión personal, creo que todo piloto debe buscar su camino y que eso pasa por ser el mejor, por demostrar que puede batir todos los récords. Pero si uno mira al pasado, vé que los pilotos de antaño participaban en todo lo que podían, querían ganar todo y los calendarios les permitían hacerlo. El ejemplo de Hülkenberg, ganando las 24 horas de Le Mans, demuestra que los pilotos están preparados para ello. El alemán no se perdió ninguna carrera de la máxima categoría y se llevó el preciado título.

Otros deberían seguir el camino y demostrar a la FIA que la reprimenda del pasado año, con la coincidencia del GP de Bakú y las 24h de Le Mans no debe ser el trato a seguir con unos pilotos que son el máximo exponente y no los patrocinadores, como parece ser. Los aficionados seguimos a los pilotos, a las escuderías… Las marcas son importantes para el espectáculo, pero hay que dar margen amplio a los que se juegan la vida cada semana en los circuitos. Al fin y al cabo, las leyendas son las manos de los que han conseguido llegar en primera posición y los mejores recuerdos son siempre para ellos, los pilotos.

Este año, como muchos otros, seguiré las grandes carreras de las categorías más reconocidas y espero contar lo sucedido el próximo 28 de Mayo en la Indy500 o pasar horas delante del televisor durante el fin de semana del 17-18 de junio para saber si Porsche o Toyota se llevan las 24h du Mans.

 

Fotos Prensa Nacional e Internacional

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