Indy500, la gran carrera americana al baúl de los recuerdos

Queda atrás la Indy500, vuelve la calma al mundo de la F1 con la mirada puesta en el siempre interesante GP de Canadá. Hablar de la Indy500 se me hace difícil, ya que no soy un seguidor de la categoría, con una carrera que encuentro demasiado larga para lo que dá de sí el espectáculo americano. Muchas son las comparaciones que todos intentamos hacer entre las dos categorías con más público a los dos lados del continente, pero recuerden, la Indy es un campeonato americano y la Fórmula 1 es un mundial. Con esto no quiero empezar a desmerecer uno u otro, sino separar dos campeonatos que tienen muchas diferencias entre sí hoy en día.

Está claro que ésta noticia se debe a que un piloto en activo de la F1 saltó el charco para embarcarse en una aventura siempre apasionante para cualquiera que decida llamarse “piloto”. Fernando Alonso ha demostrado a muchos que sigue en forma, que puede estar delante (eso no lo tendría que dudar nadie), pero toda aventura llega a su final. Lo peor del caso ha sido la manera, ya que muchos pensaran que Honda ha perdido los papeles una vez más. El problema es que muchos se queden con esta idea, que no se ajusta para nada a la realidad.

Honda ganó, el equipo de Alonso (Andretti) ganó y la táctica funcionó en todo momento para el equipo. Los que tengan un poco de memoria, sabrán que Fernando habló sobre correr para el equipo, no para uno mismo. De ese comentario no hace ni tres semanas. Y así lo hicieron Sato, Alonso, Rossi y Hunter Reay como los más activos del equipo. La Indy, desde mi punto de vista, sigue siendo una lotería en cuanto al ganador y esta vez fué un gran Takuma Sato el que se llevó la victoria en unas últimas 10 vueltas emocionantes en un mano a mano con Helio Castroneves, también con Honda, para que siga quedando claro.

A falta de conocer más la categoría, mi impresión es que Alonso no habría llegado a pelear por la victoria, aunque sí rondaría entre los cinco primeros. Tendría que volver a ver el momento en que Fernando queda retrasado en posiciones intermedias y empieza a remontar, pero viendo la lucha de Castroneves con Sato, se me hace difícil pensar que otros hubieran hecho más para ganar la prueba sin lamentar un toque con el muro. El accidente en la parte delantera en el que abandonó Serviá podría haber sido el mismo que acabara con la gran carrera de Alonso de no ser por su abandono por problemas de motor. Como digo, toda una lotería entre los mejores.

El gran problema para Fernando es hablar de la triple corona, que no de intentarlo. Muchos han sido los que tienen en sus vitrinas un par de la colección, pero hablar de ganar tres categorías distintas cuando solo llevas la victoria en una se me antoja demasiado difícil, más cuando llevas tiempo perdido en una categoría en la que ya te has ganado todo el respecto y no debes demostrar nada más a los fans te que siguen allá donde vayas. Al resto nunca vas a convencerlos, por más que lo intentes.

Unos serán de Schumacher, otros seguirán hablando de por vida de Fangio, Senna o Prost y algunos raros como yo, y sin haberlo visto correr, seguimos cada detalle del gran Jim Clark, con “solo” dos mundiales, como Alonso. En todos los nombres que dije, no aparece el gran caballero inglés, Graham Hill y poseedor de la triple corona. Lo considero un gran piloto, pero para mi gusto hay otras leyendas que le superaron, y sí… fue en la Fórmula 1, donde uno se convierte en mito, leyenda, en héroe de países enteros. Por eso, no considero a la Indy como una categoría completa y los ganadores, pese a ser grandísimos pilotos, deben cruzar el charco si quieren ser “el mejor”.

 

Fotos Prensa Nacional e Internacional

Indy500 Alonso
Dixon Crash
Indy500 Takuma Sato